El pago por uso en hospitales

Hasta ahora se utiliza el pago por uso para impresoras y poco más. Pero es una forma de hacer negocios que está extendiéndose entre empresas y consumidores. Y también en hospitales, donde todavía predomina el modelo de compra en propiedad.

En mi época de visitador médico de una multinacional de equipamiento de laboratorios vendí un analizador hematológico al Hospital Universitario de Canarias. El aparato parecía de ciencia ficción y se convirtió en una herramienta imprescindible para el análisis de enfermos de leucemia y HIV.

Pero según eran sus prestaciones, también era su precio de adquisición… y su mantenimiento. Al coste del equipo, que eran unos 18 millones de pesetas, había que sumarle otra cantidad parecida cada año en concepto de consumibles y mantenimiento.

De esto hace 30 años de eso, pero creo que las cosas se han ido haciendo de forma parecida desde entonces. Es decir, el proveedor vendía el aparato y solo se establecía conexión con el cliente cuando éste le pedía consumibles o tenía una avería.

Equipos de diagnóstico hospitalario

Hay dos tendencias que caracterizan a los equipos de diagnóstico hospitalario. Son cada vez más caros y su vida útil hasta que están obsoletos es cada vez más corta.

La tecnología avanza cada vez más de prisa. Cada año se desarrollan nuevas herramientas de diagnóstico o se mejoran las que ya se tienen. Los nuevos equipos vienen equipados con más funciones y con un software más avanzado. En muchos departamentos hospitalarios un equipo de cuatro años de antigüedad ya es un aparato desfasado.

Un MRI nuevo cada tres años

Un equipo de resonancia magnética puede costar más de un millón de euros. No es un aparato que una institución pueda cambiar cada pocos años. Sin embargo cada año los fabricantes suelen incorporar nuevas características que los hacen más seguros de utilizar y con mayores capacidades diagnósticas.

Para comprar un equipo que cuesta un millón de euros se tienen que reunir muchas personas y obtener autorizaciones desde muchos estamentos. Para cuando se decide la compra de un modelo específico es probable que en el mercado exista una oferta más competitiva.

Una vez que el aparato está instalado, lo más probable es que esté en funcionamiento varios años más de lo conveniente. Primero por que el elevado desembolso hace complicado el proceso de compra de uno nuevo. Segundo porque es necesario rentabilizar la inversión realizada.

La opción de pago por uso permite la renovación de equipos en un plazo más corto. La empresa suministradora se hace cargo de la sustitución del equipo y en muchos casos se encarga de obtener una rentabilidad mediante la comercialización del antiguo aparato en países menos desarrollados o en clientes de menos tamaño.

Las empresas de suministro hospitalario están girando su estrategia desde un modelo de venta de producto a uno de servicio. Meten en “hardware” o la caja con placas electrónicas y tornillos junto con el “software”, o actualizaciones de equipos, reparaciones y consumibles en un mismo paquete que luego venden sobre la base de su utilización.

Las nuevas empresas de suministro serán prestadores de servicio más que fabricantes de aparatos. Como ejemplo tenemos a una empresa alemana que cobra a los hospitales por las radiologías hechas. O del consorcio nipon e hindú que adquiere aparatos de segunda mano en Japón y los instala en pago por uso en la India.

Aunque todavía es marginal en los sistemas sanitarios de países desarrollados, el pago por uso es un modelo de negocio que promete transformar el panorama hospitalario.

PRESION SANGUINEA BAJA

La presión arterial baja

Tengo una ligera hipertensión . Los médicos me dicen que, aunque no sea especialmente alarmante, es algo que tengo que vigilar por las consecuencias que puede acarrearme a largo plazo.

Es frecuente que consideremos una causa de preocupación cuando presión arterial está por encima de unos valores recomendados. Sin embargo, cuando ocurre lo contrario también puede ser motivo de preocupación.

La presión sanguínea baja, también conocida como hipotensión, se produce cuando la presión de la sangre en las arterias es anormalmente baja. Una presión sanguínea ligeramente por debajo de lo normal no es un signo de problemas. Al contrario, puestos a elegir, es preferible que tener una presión sanguínea elevada de una forma constante.

Cuando la presión sanguínea cae demasiado se reduce el flujo de sangre al cerebro y otros órganos vitales, lo que puede ocasionar mareos e incluso la pérdida de conciencia.

Por que se produce una presión sanguínea baja

El corazón es una bomba que mantiene en circulación la sangre en el cuerpo a través de una red de conductos formados por arterias,venas y capilares. La presión sanguínea es la presión que ejerce la sangre en el interior de las arterias cuando la sangre circula a través de ellas.

La presión sanguínea se mide en milímetros de mercurio (mmHg). Consta de dos medidas:

  • La presión sistólica: es la presión cuando el corazón se contrae e impulsa la sangre en el interior de las arterias. Para entendernos, es el valor de los dos que definen la presión sanguínea.
  • La presión diastólica: es la presión que soportan las paredes de las arterias entre dos palpitaciones del corazón. En otras palabras, cuando está en reposo, por lo que el valor más bajo de la presión sanguínea.

A modo de ejemplo, si la presión sistólica (la alta) es de 120 mmHg y la diastólica es de 80mmHG, el médico te dirá que tienes una presión de 120/80.

La presión sistólica normal –o considerada normal puesto que varía con la edad- está entre 90 y 140. Mientras, la diastólica normal debería estar entre 60 y 90. Si te dicen que tienes una presión de 140/90, debes saber que estás en el límite de lo que es considerado saludable. Por encima de 140 en el numerador tienes hipertensión, lo cual a largo plazo puede acarrearte problemas serios, entre los cuales están el riesgo de infarto e incrementa la probabilidad de sufrir enfermedades como el Alzheimer.

Por qué tengo baja la presión

Existen varias razones que pueden explicar una tensión arterial baja. Depende de tu edad, de la temperatura del ambiente (el calor baja la tensión), de si estás tomando alguna medicación que altere la presión o incluso del momento del día en que te tomes la tensión. En casos graves, una caída en la presión sanguínea puede ser indicativa de una lesión o de algunas enfermedades.

Como tratar una tensión arterial baja.

A no ser que tengas síntomas como mareos o frecuentes desmayos, una tensión arterial baja no suele requerir atención médica. Si, por el contrario, tienes alguno de estos síntomas, es conveniente que consultes a tu médico.

Puedes limitar los síntomas de una presión arterial baja con algunos consejos, como por ejemplo:

  • Evita levantarte rápido o recuéstate si te sientes mareado. Así consigues que llegue más fácilmente el riego sanguíneo al cerebro.
  • Asegurate de beber líquido. Una baja presión sanguínea puede originarse como consecuencia de una deshidratación.
  • Come algo salado, como por ejemplo aceitunas en salmuera. Elevando la concentración de sal en la sangre conseguimos elevar la presión osmótica y por tanto la cantidad de líquido que circula por las arterias.
  • Come más a menudo. Más comidas y en menos cantidad, para mantener un suministro constante de sales y nutrientes en la sangre.

Más información en:

http://www.nhs.uk/Conditions/Blood-pressure-(low)/Pages/Introduction.aspx#